Los límites de la conciencia es un deber con libre albedrío.
Quien pone límites a sus actos perjudiciales para el resto
de los hombres, esta enderezando su propio destino.
Solo aquellos que conocen la obra creadora es poseedor de la
gracia en la arquitectura.
Quien posee los planos y conoce el uso de herramientas puede
construir una obra.
Quien conoce los secretos de la arquitectura divina
poseyendo por gracia el grado de ingeniero puede dirigir la gran obra.
Concepción Salvador Romero-Hija del Mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario